Woopy
Woopy
Desde siempre, las personas hemos compartido el mundo con otros seres vivos aunque no siempre somos conscientes de ello. De hecho, las hormigas viven bajo nuestros pies y la mayoría del tiempo no nos damos cuenta. Muchas terminan aplastadas y no suele afectarnos.
Estos diminutos seres siguen una organización muy precisa. Cada una se encarga de una labor especial. Woopy, nuestro héroe, recoge semillas. Su labor consiste en recolectar comida para almacenarla. Una vez recogida, debe encontrar cuanto antes la hilera que le llevará a resguardo en el hormiguero.
Parece un trabajo fácil pero no siempre es así. A veces debe enfrentarse a la lluvia súbita, en otras ocasiones debe esforzarse por esquivar los pies de los enormes humanos que pueden aplastarle. En definitiva, no es tan fácil ser Woopy.
Un día como otro cualquiera, Woopy descubrió la realidad de la muerte. Hasha, su compañera de recolecta, pereció ahogada bajo un pegajoso charco trasparente que calló del cielo. Parecía ser el único en haberse percatado de su fallecimiento; triste, sin duda. ¿Por qué las cosas funcionaban así? ¿Por qué nadie se daba cuenta de lo que había sucedido? ¿Vivía en un mundo en el cual la vida de una hormiga carecía de valor?
Esto le entristeció, comprendió la crueldad del mundo que le rodeaba. Al día siguiente, perdido en sus reflexiones, ignoró las primeras gotas de lluvia que comenzaron a caer. Cuando ya el agua cubría gran parte del suelo y estaba rodeándolo, enloqueció tratando de encontrar la hilera de hormigas que le conduciría al hormiguero. No había ni rastro de sus compañeras y cada vez le quedaba menos tiempo. Se sentía perdido entre el agua. Desesperado, llegó la solución aunque no fue la que él hubiese deseado. Un enorme pie humano cubierto por una deportiva de un blanco resplandeciente se le acercó a gran velocidad. Woopy, rodeado por el agua levantó por última vez la cabeza y comprendió finalmente hasta qué punto su mundo era cruel. Lamentablemente, su mundo es también el nuestro y la crueldad la misma.
D.E.P. Woopy. Muchos ánimos a la familia y al resto de la colonia, y para que esto no pase, ¡hay que estar más atentos! (va para las hormigas, los humanos no tenemos la culpa de que se pongan debajo).
ResponEliminaY qué decir de que ellas mismas (las hormigas, me refiero) también matan seres vivos (microorganismos y demás)¿¡es que nadie va a pensar en los microorganismos!?
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